Cooperacció
 
En Cooperacció, ONG dedicada a la cooperación con los países del Sur y que basa su trabajo en dos líneas fundamentales: la realización de proyectos de desarrollo sostenible en el Sur y las actividades de sensibilización en el Norte, consideramos que el Comercio Justo es de una gran importancia para el desarrollo de las líneas de trabajo anteriormente expuestas.Por una parte, cualquier proyecto de creación, potenciación u organización de la capacidad productiva y de desarrollo que impulsemos en una comunidad indígena o en un sector de la población o grupo de campesinos o productores, quedaría cojo si no se contempla la explotación comercial que dicho proyecto o actividad productiva impulsada genere.
Es decir: la comercialización o venta de los productos, el dar salida a la producción en definitiva, y el cómo y en que condiciones se efectua, es vital para el sostenimiento y viabilidad del proyecto.
Garantizar unos precios justos para el campesino, el artesano o productor, la disminución de intermediarios sangrantes, la venta tanto en el país de origen como también la exportación al Norte, son medidas imprescindibles para operar con eficacia y rentabilizar los proyectos en el Sur.
Por otra parte, la denuncia de las relaciones comerciales con que las grandes multinacionales operan en los intercambios comerciales Norte-Sur, la explotación que generan o propician de mano de obra barata, con el trabajo de niños y mujeres en condiciones infrahumanas en muchos casos, los bajos precios que ofrecen al productor, la escandalosa mecánica especulativa con que se opera en el mercado internacional, la utilización innecesaria de una gran cantidad de intermediarios, etc...., son los otros grandes factores en los que incide el Comercio Justo y que proporcionan herramientas que pueden ayudar no sólo a mejorar las condiciones de trabajo en el Sur y a cambiar unas injustas relaciones comerciales Norte-Sur, sino también y paralelamente, a sensibilizar y concienciar al consumidor de los países ricos de esta situación.
Es por esto, que en Cooperacció, dentro de nuestras posibilidades, hemos decidido implicarnos concienzuda y sistemáticamente en el tema del Comercio Justo y éste será uno de los ejes básicos en los que centrar nuestra actividad en los próximos años.
Impulsaremos y realizaremos campañas de sensibilización, distribuiremos productos del Comercio Justo, participaremos y propiciaremos actividades conjuntas con todos los sectores sociales en los que tenemos incidencia y con todas las ONGs, Asociaciones y Entidades que a su vez contemplan el Comercio Justo como actividad importante y necesaria para avanzar hacia un mundo más justo y solidario.
Hasta aquí, una breve definición de principios o toma de postura sobre el tema. Nos gustaría ahora plantear una serie de cuestiones concretas que consideramos preciso clarificar o debatir.
Durante los últimos meses hemos visitado varias tiendas de Comercio Justo en diferentes zonas tanto dentro como fuera de España y realizado contactos con gran parte de las importadoras, incluídas algunas de Europa, miembros de la EFTA, con vistas a organizar campañas de distribución de café principalmente, y tomar una decisión respecto a la apertura de una tienda. La información obtenida y los sondeos realizados nos llevan a lo siguiente:
Se trataría de alejarse de planteamientos que lleven a confusión. Así, creemos que las tiendas de Comercio Justo no deberían contemplarse como una mera extensión de las propias ONGs que las titulen, ni como una muestra "folklórica" de artesanía de diferentes países, con el riesgo de integrarlas en el mismo saco que las tiendas convencionales especializadas en artículos exóticos, etc...
- Con el tiempo, debería poder establecerse un canal recíproco de comunicación entre los productores y los consumidores, en cuanto a qué tipos de artículos tienen una mejor acogida, por precio, diseño, calidad, etc..., de tal forma que se avance realmente en la rentabilidad comercial de los productos del Sur y puedan priorizar y planificar la producción allí, teniendo en cuenta también las demandas del consumidor de aquí.
- Partiendo de los datos que obran en nuestro poder, un tema especialmente importante a tener en cuenta es el de la garantía de suministros y renovación ágil de artículos, que permitan funcionar con los mínimos stocks posibles. Aspecto éste vital, para la viabilidad económica de las tiendas.
Evidentemente, dada la actual situación del Comercio Justo en España, que, aún estando en una fase de crecimiento, no deja de ser incipiente y con poca implantación real, se trataría de trabajar en esas directrices estratégicas a mediano y largo plazo, y nó como objetivos o criterios que puedan implementarse en todas partes y desde ahora mismo.
- La relación y la comunicación entre las diferentes experiencias y entre los puntos de venta (tiendas) y las importadoras, serán fundamentales para ir configurando una auténtica alternativa ( para los productos actuales de Comercio Justo) al comercio convencional.
- Que los consumidores no contemplen exclusivamente el Comercio Justo como un asunto de Solidaridad, sino como la posibilidad de adquirir productos que ya compra o consume, o sustitutivos naturales e incluso mejores de los mismos, con el valor añadido de saber de dónde provienen, de qué forma se distribuye el dinero que está pagando por ellos, a qué tipo de comercio más equitativo y justo está contribuyendo con su compra, etc...
Finalmente, y siempre partiendo de las informaciones que nos han llegado, algunas reflexiones sobre los diferentes agentes que intervienen en el Comercio Justo, su funcionamiento y las relaciones entre ellos:
Desde esta óptica, no entenderíamos un funcionamiento con barreras o limitaciones al libre establecimiento de relaciones directas entre las diferentes importadoras (OCAs), distribuidoras y puntos de venta (tiendas), tanto dentro de España como a nivel europeo o internacional.
Una cosa entendemos que es atender a una racionalización y planificación de las importaciones y de los pedidos que ayudaran a optimizar costes, a agilizar suministros, a garantizar renovación de productos,... y otra muy distinta sería poner obstáculos a la libre iniciativa de poder seleccionar las fuentes suministradoras que cada distribuidora y punto de venta consideren más adecuados a sus proyectos de participación en el Comercio Justo.
No se entendería un "derecho a veto" para poder establecer acuerdos directamente con importadoras de fuera de España, por ejemplo.
No hay que olvidar que, la OXFAM en Bélgica y la CMT en Italia han sido el resultado de la unión de muchas iniciativas anteriores, y fruto por tanto de un proceso a lo largo de los años. La debilidad actual del movimiento del Comercio Justo en España, no justificaría "copias mecánicas" de los modelos europeos, que, mal implantados, podrían tener el peligo de hacer abortar muchas de las experiencias y expectativas que se están creando en nuestro país.
Que sea la propia dinámica, la práctica y las necesidades comunes, las que generen mecanismos unificadores de gestión, y evitar el peligro de reproducir esquemas "de poder" típicos del comercio convencional al que se quiere combatir.
Todas estas cuestiones, sobre todo prácticas, no quieren ser más que una muestra de nuestras inquietudes, dudas, desinformaciones en muchos casos, necesidad de contraste en otras, y sobre todo interés por compartir e intercambiar opiniones y reflexiones con todas aquellas organizaciones involucradas en el Comercio Justo que por nuestra parte, volvemos a repetir, valoramos importantísimo para las tareas y proyectos de cooperación al desarrollo con los países más desfavorecidos del planeta.
COOPERACCIÓ
Barcelona, 5 de mayo de 1997