Alicia Luna
Pedro Manrique
Haciendo un uso adecuado de nuestro dinero, podremos transformarlo en una herramienta para el cambio que propugnamos.
No podemos seguir teniendo nuestros ahorros en instituciones que fomentan la especulación, y que en muchos casos, son los causantes de los precios de los pisos o alquileres abusivos, o los que actúan contra los okupas.
No debemos seguir en estas instituciones por coherencia. Iniciar otro proyecto, también significa dar salida a nuestros ahorros. Se trata de ser coherentes, y saber en qué y de qué manera se utiliza o emplea nuestro dinero.
Iniciar este camino, significa dar un empujón a inquietudes latentes como la simplicidad, el ahorro: para qué, cuanto, ...
Embarcarse en esta aventura, no nos puede hacer olvidar ni la rentabilidad, ni la seguridad; son elementos necesarios si se quiere sobrevivir. Falta nos hace, crear proyectos viables, proyectos en clave de utopía, que no sean quiméricos.
Es evidente que este servicio respondería y estaría basado en principios de rentabilidad social, y todo ello sin pérdida de poder adquisitivo de los ahorradores.
Este proyecto, es una nueva herramienta, y el objetivo es que sirva para el ahorro; que cree bases sólidas. Sólo a´si podrá ser alternativo al sistema de rapiña y de especulación del sistema financiero.
Es evidente que este servicio deber servir para financiar proyectos ligados con la agricultura biológica, el comercio justo, y que incidan en la distribución y comercialización de los productos.
También parece claro que el requisito para participar de una u otra forma en el proyecto, es que a quién vaya dirigida la inversión deber ser autónomo e independiente de las administraciones. a la corta o a la larga, sus ayudas amordazan, a la vez que este tipo de ayudas han fomentado un modelo jerárquico y poco participativo.
Insistir en el concepto de autonomía e independencia es clave.
Es evidente que cada estructura sirva para un fín distinto dicho de otra manera, la misma estructura no sirve para fines distintos.
Hasta ahora el movimiento cooperativo ligado a la Xarxa ha dado un paso muy importante, al plantear, que no es posible separa los procesos, tal como lo hace el mercado: producción, distribución, residuos. No es posible articular un proyecto de solidaridad, de alternativa, de cambio, si no se tiene en cuenta y se incide en los tres procesos. Sin duda se ha ganado en coherencia.
Ahora bien, coger todo el ciclo, significa también, po lo tanto, hablar de dinero, de financiación y de control.
Esta llamado, por lo tanto, va dirigido a todos los colectivos, grupos y personas que estan inmersos dentro de la Xarxa.
Sólo será posible este proyecto, si existe interés. Las necesidades estan dadas.
¿De qué se trata?. De seguir los pasos ya iniciados en Europa y de experiencias como las de Navarra: Reas Euskalherria.
A modo de ejemplo ¿Por qué no plantearse entrar en la distribución?. ¿Por qué no fomentar un transporte, que incida en el elemento ecológico, la relación laboral de no explitación, por ejemplo?.
Lograríamos incidir sobre los precios, pues es obvio que la relación hoy en día entre precio y calidad no es idónea.